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Archivo por etiqueta: siniestro

El tunel.


Ayer tarde entró una persona en la oficina preguntando si determinado túnel de lavado estaba asegurado en determinada aseguradora. En ese momento yo tenía la bolita mágica sin pilas y no pude resolver la cuestión.

tunelPero uno que es curioso preguntó el por qué de esa consulta. Detrás había un siniestro, un coche entra en un túnel de lavado y por esas cosas que pasan sale limpio… pero arañado. Este hombre llevado por la desesperación va de aseguradora en aseguradora buscando pistas para encontrar la aseguradora que debe pagar el arañazo de su coche.

El dueño del coche arañado en el túnel, contrato su seguro por teléfono, y ya estaba harto de llamar por teléfono a su aseguradora, al dueño del túnel, a la franquicia, y al sursuncorda…

Escuchado el problema, analizada la cuestión, y viendo su desilusión me propuse darle un par de pistas para resolver su entuerto. Un par de detalles simples, que no se le habían ocurrido ni al telefonista que recomienda paciencia, ni a su amigo el del bar que le recomendó hacer el seguro por teléfono porque son más baratos.

Sólo le conté sus derechos de nombrar un abogado, o la obligación del causante del daño de identificar la aseguradora y un par de ideas que le cambiaron la cara y este hombre vió un poco de luz al final de su túnel.

Es curioso como la gente confía en un teléfono para hacer el seguro, pero después buscan alguien que sepa para los problemas.

Fotografía: Pablo G. Pando

Por ayudar a un amigo.


Y es que el asunto viene por ayudar a un amigo, aunque estuve tentado de volver a titular “fraudes“.

Hace unos días un cliente  declaró un parte de accidente en su automóvil;  un despistado marcha atras le provocó tantos daños que resultó ser siniestro total…

La reparación ascendía a poco más de 1.000€, pero el coche estaba valorado en unos 400€. Tras  profundo cabreo nosotros tratamos con la aseguradora la mejora de la indemnización para ayudar en la reparación o en la compra de otro vehículo…

Y en ese trámite es cuando la compañía descubre que un mes antes había declarado otro accidente con daños en el mismo sitio, pero ¡oh, sorpresa! en aquella ocasión era culpable.

Como es normal le piden la factura de reparación de los daños provocados en el primer accidente, que vuelven a ser reclamados en el segundo. Y aquí es, tras muchas pegas, cuando acaba reconociendo: “es que el accidente no fue así”…

Resulta que el primero de los accidentes no había ocurrido, fue el típico: “no te preocupes que yo te doy el parte, para que te pinten tu lateral”.

Así que ahora su amigo tiene el lateral impecable, y el está sin coche… Hay cierta solidaridad que hay que pensarse antes de cometer.

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