Buscar:

Archivo por etiqueta: palabra

Palabras.


“If I could find words
(To tell you i’m sorry)
Make you understand
I mean just what i say”

The Christians

Hace un mes que hay cierto interés para que las palabras tomen el valor que tienen en el sector de manera oficial, ya os conté las acciones que llevan a  cabo ciertos colectivos para que se incluya de manera más correcta la denominación de “mediador”, en el diccionario de la RAE.

Y el lunes leía como le reprochaban a Amando de Miguel, que escribe con asiduidad sobre palabras en Libertad Digital, un comentario que había hecho sobre el “seguro de vida“. En su artículo hablaba de la denominación de este tipo de seguros como una antífrasis (una figura retórica que consiste en dar un nombre a algo que tiene las cualidades contrarias).

Defendía que los seguros de vida bien podían haberse llamado “seguro de muerte”. Y en el artículo del lunes se excusaba explicando :

“seguro de vida” que tiene dos acepciones: (1) “Seguro de vida para caso de supervivencia”. Es una especie de pensión a partir de la edad que se estima en el contrato. (2) “Seguro de vida para caso de fallecimiento”: se paga el capital asegurado a los herederos del asegurado. Reconozco la simplificación en la que yo caí por ignorancia.

Claro que hay seguros de vida para cobrar en vida, que no es necesario morirse para cobrar una póliza en la que se capitaliza un capital. Pero seamos más sencillos: ¿Cómo sería posible distribuir un producto con ese nombre? ¿Alguien compraría un “seguro de muerte“?




El valor de la palabra.


Yo me extraño cada vez más como un consumidor normal y corriente, harto de pagar comisiones a la banca, o cansado de discutir con teleoperadores sobre su adsl, o su móvil, se dejan seducir por las ofertas de estos sistemas habiendo otros modos de comprar.

Pero es posible que la respuesta esté en parte en el artículo de Eduard Punset: “Hacen falta cinco cumplidos para resarcir un insulto“. Punset nos acerca los últimos avances científicos al día a día, y en esta ocasión resulta que si ponemos en una balanza una contradicción, un desprecio o un insulto, la podemos compensar con cinco halagos. Esa es la fuerza de la palabra, 1:5.

Así de simples somos. Con que nos hagan un poco la pelota se nos olvidan los desagravios anteriores.

Por si acaso a partir de ahora contad los piropos que os echan…

Este blog funciona gracias a WordPress | Un blog de Seguros Red | Condiciones de uso de los contenidos | Responsabilidad

Analizamos Seguros y Aseguradoras | Publicaciones especializadas en Seguros