La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones después de intervenir en Mercurio, comprobar que no podía mantenerse, buscarle comprador y no encontrarlo no le queda más que disolver la entidad.
Carlos LLuch ya lo advertía en Asegurados.org, los contratos de seguros emitidos por Mercurio pierden efectividad el 30 de abril. Esto quiere decir que aquel asegurado de la entidad que pago su póliza hace cinco meses, la semana que viene tiene que pagar otra. Ni te cuento la que tiene 30, 40, 100 autobuses…
Me consta que muchos corredores estaban advirtiendo a las empresas de que podía ocurrir algo así y han estado sugiriendo cambios de compañías a algunas flotas. No se si en este momento Mercurio distribuía seguros directamente a los clientes. Pero este es un ejemplo más de por qué el consumidor de seguros debe usar un intermediario de garantía al contratar sus pólizas de seguro.
Por otro lado, es curioso como ninguna aseguradora ha puesto mucho empeño en quedarse con el negocio de Mercurio ¿Por qué? ¿Será por qué hay que cargar con empleados? ¿Será por qué la cartera se basa en seguros obligatorios que de todas formas van a ponerse en el mercado? ¿Hubiera ocurrido lo mismo si fuera una cartera variada de Seguros Generales o Vida?
Artículos relacionados
RSS de los comentarios. TrackBack URI
Este blog funciona gracias a WordPress | Un blog de Seguros Red | Condiciones de uso de los contenidos | Responsabilidad
Menuda p.tada, ¿no se hace cargo el Consorcio ni nadie de tal desfalco?
¿Por qué no se mantienen los riesgos vivos como contigentes durante la vigencia total de la póliza para pasar a la masa acreedora en caso de siniestro? Me parece una clara desprotección a los consumidores de seguros.
Si lo recuerdas: ese término, cancelación anticipada de la póliza por parte de la entidad quebadra, ¿en que legislación aparece?.
Muchas dudas para los que no conocemos en detalle la normativa de seguros.
Estoy de acuerdo en que el modelo de negocio es carne para tiburones en el mercado, la viabilidad de esa empresa nula: mala diversificación, dimensión insuficiente para competir, además de lo que parece ser una mala gestión y malas inversiones realizadas.
Comentar por Gregorio — 26 abril, 2010 #
Estimado Gregorio,
Decía Concepción Arenal, hace algo más de un siglo, que nadie cae al abismo sin haberse acercado voluntariamente al borde del precipio. O algo así.
Con respecto a este asunto, lamentable asunto, varias apreciaciones que me parecen sumamente importantes:
1- los corredores tenemos acceso, como cualquier hijo de vecino, a las cuentas anuales, márgen de solvencia, balances y cuentas técnicas de las aseguradoras. Si un corredor a estas alturas pone cara de sorpresa por lo ocurrido con esta y otras marcas es porque o bien no sabe hacer su trabajo o bien porque tiene que salvar el cul… ante la galería. Cosa curiosa que cuando quiebra una aseguradora o la intervienen siempre pilla a los mismos…
2- El consumidor (y ahí también meto a los compradores de seguros empresarios) tienen que ir pensando adónde lleva el “Más difícil todavía” en precio que tanto se afanan en buscar. Una guerra de precios es una guerra y, como tal, deja cadáveres y daños colaterales por un tubo. No hay gloria alguna ni mérito en conseguir flotas a base de bajadas de pantalones y el comprador debería pensar que por este precio que quiere pagar solo puede aspirar a lo más tirado del mercado. Esa máxima no es nueva y, por vieja, debería estar aprendida.
3- El consorcio asumió las funciones de la antitua Comisión Liquidadora de Entidades Aseguradoras. Tiene bastante con lo que hace que, por cierto, es una rareza en el panorama asegurador mundial. En lugar de darnos con un canto en los dientes porque va a proteger a las víctimas y perjudicados anteriores a la fecha de liquidación, aún le pedimos que pague el pato de quien no ha hecho los deberes más allá de lo estrictamente necesario. Ten claro que cada euro que salga del Consorcio habrá sido aportado por cada asegurado español, y lo es proporcionalmente a la prima pagada. Eso, amigo mío, es un injusto coste para quienes pagan un buen seguro a un precio suficiente comparado con la miseria que aportan quienes tarde o temprano acabarán consumiendo las aportaciones colectivas.Porque cuanto más pagas de seguro más aportas a la CLEA aún teniendo menos probabilidades de acabar usando sus beneficios, al contrario de lo que ocurre con quienes arañan el último céntimo “a su favor”.
4- Estos señores tienen suerte porque al fin y al cabo MERCURIO era una aseguradora española. Y ahora me gustaría que alguien me conteste, si lo sabe, ¿qué pasaría si la que pasa a mejor vida es una aseguradora francesa, británica, holandesa o lituana que opere aquí en LPS o LE? Pues es sencillo: el Consorcio no tendrá nada que ver con su proceso de liquidación, nada que ver con la cobertura de sus riesgos más allá de actuar como asegurador directo ante la inexistencia de seguro con el posterior recobro de las indemnizaciones al tomador. ¿Le explican eso a un tomador cuando contrata esos seguros? Lo dicho: con un canto en los dientes.
Mercurio tenía 82 ó 84 empleados (no recuerdo bien la cifra aunque es lo de menos, porque el drama personal no se concentra en una cifra). Para cualquier aseguradora de las gordas eso es poco menos que nada. Ese no es el problema. El problema consiste en la propia naturaleza de la cartera de MERCURIO: se había especializado en un riesgo que nadie quiere ni en pintura y, además, lo vendía a un precio que se ha demostrado insostenible. ¿Quien quiere eso para su empresa? Yo no lo compraría.
El consumidor de seguros (sea individuo, familia o empresa) debe empezar a entender que el seguro es un producto financiero complejo. Si alguien echa un vistazo algo en serio a un seguro de esos que se venden como churros en cualquier chiringuito se dará cuenta de que es mucho más complejo que muchos productos bancarios o financieros, incluso sujetos a Mifid. Pero dejamos que cualquiera los comercialice y algunos están empeñados manifiestamente en que el asesoramiento desaparezca del mapa. Ahora lo que debería ocurrir es que mucha gente se replantee su relación con el seguro (alqo destinado a protegerlo de la ruína) pero la historia nos dice que no, que volverán a caer los mismos en la trampa una y otra vez. Mientra, pensarán “para qué voy a cambiar si total todas son iguales” y el tiempo les demostrará que todas sus elecciones sí han sido iguales.
Saludos,
Comentar por Carlos Lluch — 26 abril, 2010 #
Apoyo la opinion de LLuch ya que dicha cartera se compone de un riesgo importante y unas primas infimas…¿quien querra semejante pastel?…nadie
Comentar por Saizo — 1 mayo, 2010 #