Archivo por categorial: Seguros de Hogar
Escrito por Angel del Amo el 14 junio, 2011
Después del terremoto de Lorca el Consorcio de Compensación de Seguros esta trabajando a marchas forzadas para ayudar a las familias perjudicadas, cientos de peritos llegados de toda España, las compañías ayudan en lo que pueden, los mediadores están haciendo horas extras para ayudar en los trámites… realmente un escenario “idílico” después de una tragedia como la vivida en Lorca.
El Consorcio ha agradecido la profesionalidad de los mediadores de seguros de Lorca, el apoyo de las compañías de seguros.
Pero tenemos una manzana podrida en este bodegón. Una manzana que acaba estropeando todo el buen trabajo del resto: El Consorcio reconoce tener un problema con los multirriesgos ligados a hipotecas… los bancos no ayudan a agilizar los trámites. Después de que todo el mundo corre para ayudar, la banca está entorpeciendo el proceso.
Si el banco aparece en la póliza de hogar, porque está hipotecada, la entidad tiene que autorizar el pago de estas indemnizaciones… y no lo hacen a la velocidad que deberían.
Una lástima. Una vergüenza.
VIA| Plataforma mediadores de Lorca
Escrito por Angel del Amo el 22 marzo, 2011
Me contaban el otro día un caso de estafador estafado, de libro. La cosa es que una persona piensa en cambiar un trozo de tarima de una habitación, llama al parquetista, le pasa un presupuesto y a nuestro amigo le parece caro.
El parquetista que quiere cambiar el suelo, cobrando lo que tiene que cobrar, le insinúa que le puede salir más barato compartiendo gastos con su aseguradora, y le dice “Tira un cubo de agua al suelo y te lo paga el seguro“.
Nuestro protagonista, sin pensar mucho más, tira un par de cubos por el salón y deja que cale. Ahora sí que hay que cambiar la tarima… entera.
El hábil asegurado llama a su compañía contando que se le ha caído el cubo de fregar… y ¡Oh sorpresa! la compañía dice que no está cubierto porque el agua no proviene de la rotura de una tubería si no de un “recipiente portátil”.
Gracioso, ahora “el listo” debe cambiar más trozo de suelo del que tenía antes de que se cayera el cubo con agua… y por supuesto la culpable es la compañía que son unos noseque, no el parquetista que da buenos consejos gratis, ni el aprendiz de estafador… estafado.
Escrito por Angel del Amo el 25 enero, 2011
Tengo la manía de ayudar a amigos y conocidos con sus seguros, la mayoría de veces sin la sana intención de vender, solo de que sepan lo que compraron o ayudarles con algún siniestro…
La semana pasada me llama un amigo y me dice que si le puedo echar un vistazo a su póliza de hogar, acepto a cambio de una caña.
Me cuenta que el banco le ha obligado a hacer una póliza de hogar y otra de vida, a lo que le contesto, “si te han obligado te acompaño al juzgado”, y él: “bueno no ha sido así realmente es una condición porque…”. Lo dejo pasar…
Me enseña la póliza que tenía antes y que debía anular, la póliza que tenía era un “Todo Riesgo”, completito, barato y bien hecho: los capitales coincidían con la realidad.
La póliza que le ha hecho la entidad bancaria resulta que tiene un sobreseguro considerable en continente, infraseguro en contenido, no es un todo riesgo, las coberturas justitas, y encima bastante más cara… Una joya.
Lo mejor de todo es que cuando le pregunte porque había bajado el contenido, me contestó que el del banco le ha dicho que lo que tenía era mucho… Así que una vivienda de 100m2 construídos resulta ser suficiente con 16.000€ para contenido… porque lo dice el director.
¿Me pregunto cual será la respuesta del superbancario cuando tenga un siniestro y le paguen menos de la mitad?
Escrito por Angel del Amo el 21 septiembre, 2010
Hace unos días tuve conocimiento de un caso curioso con un seguro de hogar.
Una pareja se compra un piso, firma una hipoteca, el banco te coloca sí o sí un seguro. Hasta aquí lo que está aceptado como normal. Es un seguro, es obligatorio… y se supone que saben lo que hacen.
Ocurre que la feliz pareja deja de serlo. Uno de ellos abandona el lecho conyugal, se va a vivir a otro sitio. Pero aquel seguro que firmaron sigue a nombre el.
Comienza el lío: en lo que en su momento fue un nidito de amor entran unos cacos y se llevan unas joyas de ella. Terrible pero para eso está el seguro. Ella llama a la aseguradora, acude, tasan, incluso hacen la transferencia, pero aquí está el problema, la cuenta que tiene la aseguradora resulta ser la del exresidente en la vivienda, que por supuesto ya no tienen ni joyas ni otros enseres en su exhogar…
Ni que decir tiene que la persona que ha recibido la transferencia no tiene intención ninguna de devolver el dinero y la aseguradora dice que ya ha pagado… La dueña de las joyas está sin ellas y sin dinero para reponerlas.
Para que este caso ocurra tienen que concurrir muchos pequeños desastres:
*Que la aseguradora no se entere del cambio de situación en la vivienda, donde el tomador ya no reside, ni tiene pertenencias.
*Que la aseguradora se equivoque pagando unas joyas a quien no es su dueño, habiéndolas tasado antes a quien, probablemente, no tenía derecho sobre la póliza.
*Que el mediador de seguros sea muy malo y no se preocupe de los siniestros de sus clientes, o que sea muy inocente y confíe en que la aseguradora lo hace todo bien.
*Un profundo desconocimiento de lo que son los seguros por parte de los usuarios.
¿Creéis que la persona que hizo la póliza no sabía del cambio de situación de la pareja? Cuando uno se separa va al banco y anula pagos, cambia cuentas, etc… pero al superbancario no se le ocurrió que el seguro también hay que adaptarlo a la nueva situación.
La culpa reside en los propios usuarios de la póliza porque son los encargados de comunicar a la aseguradora el cambio, pero eso nadie lo conoce, la ignorancia sobre temas de seguros es supina…
Conclusión: un simple siniestro se complica porque la persona encargada de hacer la póliza, las modificaciones y asistir en los siniestros no ha caído en unos detalles; detalles que son los que imprimen calidad en el servicio.
Escrito por Angel del Amo el 20 mayo, 2010
Si llegas buscando como asegurar tu vivienda, este artículo no va de eso, pero puedes mirar aquí.
Este artículo pretende hacer una minireflexión sobre las recomendaciones. Sobre quién recomienda, que cada cual es muy libre de hacerlo, y de a quién hacemos caso.
Ayer aparecía en 20minutos un artículo con consejos para elegir el seguro de hogar .
Es solo un artículo sin mucho contenido, no excesivamente incorrecto, pero que deja algunas afirmaciones curiosas, cuando recomiendan leer la letra pequeña (inexistente por ley), que ahora es grande y negrita, o que los intereses, impuestos y comisiones pueden aumentar la cuota del seguro.
Cualquiera que haya contratado un seguro de hogar ha podido comprobar que los precios que ofrecen compañías y profesionales son totales, e incluyen lo que tienen que incluir. No hay sorpresas.
Lo divertido del asunto es que el artículo no es fruto de una labor de investigación de un periodista, que ha hablado con profesionales, asociaciones de consumidores, etc… es un artículo que ha escrito Fotocasa para mayor gloria de la marca, e intuyo, que para trabajar el SEO.
Fotocasa se dedica a vender anuncios. Anuncios de venta de pisos, incluyen artículos alrededor de las viviendas para crear contenido y atraer más visitas, para tener más anuncios. Perfecto.
Indagando en lo que escriben sobre seguros de viviendas, hacen una división entre pisos con seguros en la comunidad y los que no tienen, y se puede leer:
El seguro de la comunidad cubre el continente de las viviendas. De esta manera, si eres el propietario de la vivienda, sólo deberás asegurar el contenido de la misma.
Pinchando su propio enlace para “asegurar sólo el contenido”, te lleva a las “recomendaciones” para asegurar un piso de alquiler.
Y para que van a nombrar la responsabilidad civil, la protección jurídica o los daños estéticos…
Esas entradas las verán decenas de miles de personas en los próximos días. Personas que si hacen caso y ya estaban confusas, acaban absolutamente perdidas.
¿Qué armas tiene el consumidor para saber que una recomendación es de calidad?
Ninguna, al margen del sentido común; y ya sabemos que es el menos común de los sentidos…
Concluiré aconsejando dirigirse siempre a profesionales cualificados, y sobre todo que nadie se crea nada de lo que lee en internet, sin confirmarlo varias veces. Incluído esto.