Archivo del mes: noviembre, 2011
Escrito por Angel del Amo el 29 noviembre, 2011
Dicen que desde hace tiempo en Estados Unidos las grandes empresas se están preocupando mucho por su marca interna.
Con eso de marca interna quieren referirse al sentimiento que transmiten al empleado de su empresa, y que incide en como entiende la empresa, como la ve, que de a gusto se encuentra con sus valores. Si está de acuerdo con sus principios o los solo los acata. Cuando el empleado está contento con su marca no cambiará de empresa, y será un prescriptor más… Es esa idea de los de marketing somos todos. Todo esto cobra cada vez más sentido cuando cruzamos esta idea de marca interna con las redes sociales.
Dicen que la marca interna podría tener que ver con entre un 5 y un 7% de las ventas.
Cuando hablamos de compañías de seguros la imagen de marca a los empleados sin duda es importante porque en muchos casos tienen mucha relación al exterior, no solo los comerciales, los tramitadores, telefonistas… Pero detrás de los empleados hay un paso más, fuera de la empresa, pero con una ligazón importante: los agentes de seguros.
Me pregunto si las aseguradoras están pensando en esto de la imagen de marca de cara a los agentes. ¿Crees que se preocupan las compañías por la imagen que transmiten a sus agentes? ¿Podrían mejorar los resultados de las compañías mejorando su marca interna?
Escrito por Angel del Amo el 23 noviembre, 2011
Vergüenza ajena es lo que cualquier profesional debería sentir al leer algunas cosas: he dicho muchas veces que creo que los foros en internet son un fiel reflejo de la sociedad.
Hoy me he encontrado con un caso curioso: un joven conductor pretende quedarse con el coche de su abuelo, se lo notifica a su compañía o agente de seguros, y la solución que le da es dejar el seguro a nombre de su familiar y hacerle un seguro de vida para cubrir sus daños personales.
Este agente de seguros no debe conocer la póliza que vende, ni la Ley de contrato de Seguro y nadie en su aseguradora le habrá explicado jamás como se actúa en el caso de que ocurriera un siniestro con un conductor novel sin declarar.
Dudo que este hombre quiera engañar a su cliente. Explica lo que sabe, lo que le han contado quien tiene la obligación de hacerlo, la aseguradora con toda probabilidad.
A mi me da vergüenza ajena, pero ¿le dará también a las aseguradoras?
Se pueden leer los comentarios originales AQUÍ.
Escrito por Angel del Amo el 22 noviembre, 2011
Hace unos días corría la noticia que Obama, presidente de Estados Unidos, en su visita a Australia contaría con un
seguro contra cocodrilos.
La noticia se ha debido difundir por todos sitios, mucho más que si la nota de prensa dijera un escueto: Obama visita Australia.Cuando piensas en turismo en Australia la primera imagen que te llegue puede que sean canguros, koalas y el teatro de Sidney.
A nadie se le escapa que el regalo de las autoridades Australianas es puro marketing. En España hemos visto como el presidente de Cantabria llevaba, bajo el brazo a todos sitios, una lata de anchoas de Santoña porque es común el regalo de productos típicos en este tipo de visitas institucionales. Hoy no hay nadie en este país que sepa donde se preparan unas de las mejores anchoas.Hoy ya sabe todo el mundo, y digo bien todo el mundo, que en Australia también hay cocodrilos que muerden.
En nuestro país creo que es complicado que se le ocurriera a alguien usar el seguro como pieza fundamental de una acción de marketing. Pero claro, en las antípodas tienen más sangre en el cerebro porque piensan cabeza abajo.
Escrito por Angel del Amo el 17 noviembre, 2011
El titular lo dice casi todo. La noticia la veíamos ayer en los telediarios, incluso alguno abría con la noticia, y eso que aquí estamos en campaña electoral, el gasoil en máximos históricos, en Italia con un precipitado cambio de gobierno y en general en Europa con el agua al cuello… Es de suponer que entienden que es noticia, por lo tanto inusual.
El taller en cuestión aumentaba los daños del vehículo cuando llegaban a ser reparados, por lo que el taller subía el importe de las facturas. Yo no veo lo inusual por ningún lado.
Pero detrás hay más, dice Antena3, que tanto el dueño del taller como su hija son mediadores de seguros… De ser así, explicaría que los propietarios de los coches ni se enteraran, porque el taller sería el último paso que recorrería el parte de siniestro antes de llegar a la aseguradora.
El asunto sale a la luz gracias a un empleado descontento con su despido y con pruebas gráficas de lo que sucedía en el taller.
Conclusiones: todo el mundo sabe que no se debe estafar a las aseguradoras, pero mientras todo vaya bien se permite. Las aseguradoras son poco exigentes a la hora de encontrar sus colaboradores, y me refiero tanto a reparadores como agentes.
VIA|Antena3
Escrito por Angel del Amo el 15 noviembre, 2011
Hace unas semanas en un foro de internet de temática automovilística, que frecuento con relativa asiduidad, ocurrió una anécdota que ayuda a entender nuestra realidad.
Generalmente a quienes participan activamente en un foro con regularidad no les suele gustar que usen, lo que entienden su casa, como escaparate de algún producto. No les gusta que les vendan y se suele tratar con cierto desdén al novato que lo intenta. Y, aunque yo ya lo sabía cuando apareció un nuevo tema ofertando seguros, intenté sacar algo interesante antes de la catástrofe.
Digamos que J84 se ofrecía como auxiliar de correduría para hacer los seguros de quién quisiera, y se me ocurrió preguntarle sin malicia que tipo de formación tenía, por curiosidad, por saber si era tipo C, o ya el mercado aprovecha la Ley de Economía Sostenible, y existen auxiliares Asesores con formación tipo B.
La pregunta le ofendió muchísimo, poco antes de que le echaran del foro por no respetar las normas; y supe que le ofendió porque me envió un mensaje privado quejándose un, J84: “Tu de que vas?”, seguido de J84: “Tu quien eres para pisotear el trabajo de los demás”.
Jamás pude pensar que una sencilla pregunta pueda ofender de esa manera, y entonces es cuando pensé, este pobre sin duda, no sabe nada de nada. No sabe que hay que tener una formación, no sabe que hay que ser transparente y contarlo, no sabe que su corredor le tiene que formar y guiar. Y no es culpa suya…
El mini intercambio de mensajes privados acabó en amenazas por parte del ofendido, y es lo bueno de internet… si esto hubiera ocurrido en una tasca de Madrid en el siglo XVII habría que haber hecho caso a Francisco de Quevedo que decía “Quien deja vivo al ofendido ha de temer siempre a la venganza”… ya sabemos como se las gastaba el irónico poeta.