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Archivo del mes: abril, 2011

No hay nada que pensar


No hay nada que pensar es el leitmotiv de la campaña de Linea Directa sobre seguros de hogar. Nos viene a decir que la cosa es sencilla, así que no pienses y contrates con ellos. Sin pensar.

No se por qué esta tarde me ha venido a la cabeza un francés, René Descartes, en principio pensé que había aparecido en mi meditación porque estamos próximos a celebrar en Móstoles las fiestas en que se conmemora aniversario de la firma del Bando de Independencia llamando a armarse contra nuestros vecinos gabachos. En esta fecha siempre nos acordamos de los alcaldes de Móstoles de 1.808 Andrés Torrejón y Simón Hernandez… y de los franceses.

Pero no, Descartes, matemático y filósofo,  no llegó a mi mente por lo del 1.808, porque murió casi dos siglos antes; ha aparecido en mi cabeza porque dejó una frase para la posteridad.. quizá os suene: “Cogito ergo sum“.

La frase es el centro de una corriente filosófica; el racionalismo, que resumiendo mucho tiene que ver con la razón como forma de conocimiento, y se enfrenta con otra corriente filosófica: el empirismo que basa en la experiencia todo conocimiento.

Cuando hablamos de seguros, el consumidor en general, no tiene experiencia, por suerte se queman muy pocas viviendas, y si te ocurre es difícil que te vuelva a pasar. Es más lógico basar nuestra decisión, de compra de seguro, en función de la razón que de la experiencia (que no tenemos), por lo tanto recomiendo ser más racionalista en la elección de seguro que empírico.

Recordemos la frase mítica del racionalismo: cogito ergo sum, traducida: pienso luego existo.

Prefiero desconocer el interés en que alguien que pretende vender una cosa te incite a no pensar en ello. Yo te recomiendo que no dejes de existir y pienses; que uses la razón y elijas en consecuencia.

Si a Andrés Torrejón, en aquél dos de mayo de 1808, le hubiera dicho Juan Perez Villamil “no hay nada que pensar” en vez de ayudarle a redactar el bando, yo hoy estaría escribiendo¨, y tu leyendo, en francés, sin ser bilingües…

A partir de este próximo dos de mayo te invito a declararte independiente, y ser libre con razonadas decisiones.

Retrato de Descartes: Wikimedia

El temple


¡Deus Vult!

La frase (¡Dios lo quiere!)  se le atribuye al Papa Urbano II en un discurso con el que llama a las cruzadas en el Concilio de Clermont. Poco después los príncipes y reyes europeos se van uniendo al llamamiento. Años más tarde aparecen los templarios,  se crea la Orden del Temple para defender los lugares sagrados conquistados en esas cruzadas.

La templanza tiene que ver con la moderación, el punto de elasticidad… y desde luego moderación no se debería observar en plenas cruzadas con los templarios repartiendo manporros a diestra y siniestra.

Echevarri es uno de mis bloggers preferidos de Rankia, un tipo con opinión propia, que es lo mejor que se puede decir de alguien que escribe, y hace unos días tocó el asunto de la sentencia de la Audiencia Nacional que ve como legal que los bancos condicionen sus productos, o la propia concesión de un crédito, a que se contraten seguros en sus entidades afines. [Por cierto que es la misma justicia que hoy suelta a un preso y mañana lo pone en busca y captura. ]

Echevarri ofrece su visión más liberal entendiendo que es normal el resultado de la sentencia y siguiendo sin entender a los que defendemos la postura contraria: los que estamos, como el dice, de Cruzada contra la banca. Carlos Lluch, otro de mis bloggers de Rankia, contesta acertadamente dudando quien lanza la cruzada y quien solo defiende sus intereses legítimos.

Sin duda cuando hay manporros por ambos lados ninguno tendrá la razón absoluta, y menos aún, prentendo que sea la mía.  Aunque esté de cruzada, trataré de hacerla con temple.

El fondo no es quién manda en Jerusalem, o quien hace las pólizas. El fondo es que los fieles puedan ir libremente a Jerusalem, si quieren… o contratar una póliza en verdadera libertad.

Los templarios no tenían como fin último el propio lucro (aunque lo hicieran a través de movimientos financieros), su función era custodiar reliquias y posibilitar que los fieles pudieran acudir a Tierra Santa.

Los mediadores de seguros que hoy protestamos, no lo hacemos por nuestro propio negocio que se puede adaptar al nuevo escenario, queremos propiciar que el consumidor siga siendo libre. Y si quiere ir a rezar con nosotros, bien; y si ya no tiene fe y se va al banco, estupendo, siempre que sea lo que el  consumidor decida libremente.

No creo que se pueda catalogar la intención de mesiánica por pedir libertad para el consumidor.

Dibujo: Netzahualcóyotl

El precio de la libertad


En la Roma clásica tener, o ser esclavo, dependía de quién fuera tu padre, de padres libres, hijo libre; si un esclavo tenía descendencia el retoño pertenecía también al amo.

También podías convertirte en esclavo de otro hombre cuando no podías pagar las deudas.

Pero los esclavos se podían emancipar, entre otros medios, podían comprar la libertad si conseguían patrimonio suficiente trabajando en los negocios de su amo.

Hoy la cosa ha cambiado, ya no te conviertes en esclavo cuando no puedes pagar tus deudas, sino cuando las adquieres: cuando pides la hipoteca. Sin embargo emanciparte es, gracias a Dios, mucho más fácil. Y por supuesto, hablo de seguros.

Hoy ya no lo llaman esclavitud sino vinculación. Esta mejor visto y es mucho más cool. Pero con la hipoteca la mayoría de consumidores esta firmando esclavitud a 30 años, eliminando el poder de decidir en el futuro libremente.

Cuando pides una hipoteca te cuentan sus requisitos y te ofrecen un tipo de interés que conlleva, no solo cuotas para 30 o 35 años, también cuentas, tarjetas… y seguros: mínimo de hogar y de vida. Pero como ya se van dando cuenta que no pueden obligar, a ese paquete de  extras, que nada tiene que ver con la hipoteca, le llaman “vinculación”. Y te dan la opción de prescindir de la vinculación, pero como es lógico el banco te penaliza, porque no cobra las comisiones de los seguros.

Vamos al cuanto, ¿qué me cuesta ser libre de elegir donde y como hago los seguros?, pues después de un miniestudio de mercado la cosa la podemos valorar entre el 0,1%, y el 0,3% del interés.

El importe medio de las hipotecas en España que se están concediendo es de 111.000€, si calculamos la cuota a 30 años, a un 4%TAE, nos costaría 530€ al mes. Si nos desvinculamos y compramos nuestra libertad, por ese 0,1%, la cuota subiría a 536€ al mes, 6 (SEIS) euros más.

Pues sí, ese es el precio de tu libertad, seis euros al mes.

Siento no haber encontrado herramienta para convertir la cifra en sestercios.

Y tu… ¿eres libre?

La gymkana


Ayer respondía a una consulta que me llegaba por mail, muy sencilla, sólo me pedían que explicara que capital hay que asegurar como continente en el seguro de hogar.

Entiendo que cualquier que llega por primera vez contratar un seguro tenga dudas sobre muchas cosas… incluso en las más básicas, porque durante nuestro periodo formativo básico jamás nos enseñan nada práctico sobre el funcionamiento del sistema financiero, menos aún del detalle de los seguros.

Lo terrible del asunto,  es que esta consulta llegaba porque la persona que tenía que contratar el seguro había recibido mucha información… y toda incorrecta. Estaba absolutamente perdido, en la tesitura de tener que elegir entre tres opciones que le habían dado profesionales, y si no hace una consulta por mail se hubiera equivocado, porque nadie fue capaz de decirle la correcta. ¡Ninguno de los tres profesionales sabía muy bien como se debe valorar el continente!

Es preocupante. Se puede entender que de vez en cuando obtengamos alguna información equivocada… pero no toda la información, no cuando la información es prestada por profesionales; tres profesionales autorizados por tres aseguradoras diferentes.

Los programas de formación obligatoria de las aseguradoras son de risa, y a los hechos me remito, no funcionan. No sirven. La formación en las corredurías es como un tramite que hay que cumplir, un marrón más de los muchos que nos imponen. La formación de los profesionales que tienen que asegurar el patrimonio de los españoles es una gymkana para conseguir los certificados de las horas necesarias.

Como de costumbre el que sale perdiendo es el consumidor. Que contrata con buena voluntad un producto que no le servirá para lo que quería porque no han sabido explicarle, ni adaptarle. Pero a ¿quién le importa el consumidor?…

Y conste que hay cientos de buenos profesionales, bien formados, con interés en actualizarse, haciendo un buen trabajo y salvando de verdad el patrimonio de sus clientes. Pero quedan disueltos, perdidos en la maraña de decenas de miles de personas vendiendo seguros sin conocimiento.

De golfos


Hoy hablamos de golfos. En general. El golfo, el estafador, anda por todos sitios, es el que se cree más listo que los demás y capacitado para engañar al prójimo.

En Cartagena la Guardia Civil llevaba meses detrás de un “agente” de seguros que parece había cometido varias estafas a clientes, cobraba y no formalizaba la póliza, finalmente lo han detenido por las presunta estafa a aseguradora y clientes. A los clientes por dejarles sin seguro y a la aseguradora por quedarse con su dinero. Por ahora han detectado 14 delitos, pero estudian otros 250 expedientes. Y los que vayan apareciendo…

Cambiamos de provincia, Alicante, de protagonistas pero sin dejar a los estafadores (presuntos estafadores) : la policía ha contado que el mes pasado ha detenido a tres personas por simular delitos, un joven ecuatoriano dijo declaró que le habían robado un móvil y 20€. Detenido.

Y otra más joven aún (23 añitos) denunció haber sufrido un robo con intimidación donde le habrían quitado 200€ y otros 1.600€ en joyas. Haciendo memoria lo mismo que llevaba yo para ir de botellón…

De un lado y de otro, y en cualquier provincia, hay muchos golfos. Lo bueno es que son noticia: así que son los menos. ¿No?

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