Archivo del mes: septiembre, 2010
Escrito por Angel del Amo el 30 septiembre, 2010
Antes de ayer me lamentaba de la pobre imagen de los mediadores españoles comparada con las del extranjero. Hoy vemos por qué….
Está semana han detenido a un agente de seguros por “presuntamente” estafar a sus clientes. Les vendía una póliza, la cobraba en efectivo, y se olvidaba de contárselo a la aseguradora. No es que se olvidara de darle el dinero, es que ni siquiera la daba de alta, con lo cual para la aseguradora no existían estas pólizas.
Hay que ser muy memo para hacer esto. Parece que hay estafadas unas 60 personas, así que este ingenuo habrá conseguido no más allá de 20.000€. Y está bastante claro que le iban a pillar… en cuando ocurriera un siniestro.
Si la frecuencia siniestral media ronda el 30%, es de suponer que haciendo la operación solo tres veces, en un año ya te han pillado, porque uno de los tres le toca tener un siniestro… y este ha hecho 60… era cuestión de días…
Cerebros como el de este residente en Peñiscola son los que nos están vendiendo seguros, los que las aseguradoras tienen como agentes. ¿Que requisitos tienen las aseguradoras para fichar agentes?
Así no llegaremos nunca a ser respetados.
VIA| ABC
Escrito por Angel del Amo el 28 septiembre, 2010
El otro día me preguntaba un conocido cómo se calculaba el precio de un seguro de vida, porque el que le había obligado a firmar el banco, para darle una hipoteca “barata”, subía cada año más de un 8%.
La respuesta directa es ¿Por qué no se lo preguntas a quién te ha hecho la póliza?. Pero me contestó que el superbancario le había dicho que “No tenían idea, que eso va en unas tablas, pero que se informaría y ya le contarían”. Eso sí, le ofrecieron un deposito en condiciones ventajosas para compensar la subida…
Como casi todo el mundo sabe la prima que se paga por un seguro de vida va en función de la edad. Como es normal, cada año nuestro amigo nota una subida y así será hasta el fin de la hipoteca. Y, probablemente, acabará pagando una barbaridad para ahorrarse 100€ al año en la hipoteca.
Hace más de dos años que recomiendo hacer números en casa tranquilamente y estudiar si compensa mantener esos seguros de vida, mal asesorados, en los que además probablemente el beneficiario es el banco.
Escrito por Angel del Amo el 23 septiembre, 2010
Uno mira con envidia a los mediadores de otros lugares: Estados Unidos, Inglaterra, incluso Francia. Son profesionales respetados. Aquí, en cambio, nadie se preocupó nunca de crear una buena imagen de los agentes y corredores. Y tanta culpa tienen ellos mismos como las aseguradoras que no hacen de filtro.
Pero en todos sitios cuecen habas. La semana pasada en el blog de Carlos Biurrun se recogía la noticia de un supuesto boicot por parte de los agentes exclusivos (generales allí) de Axa para demostrar cierta incomodidad que parece tienen con la aseguradora, una “crisis de confianza”.
Los agentes se quejan de que la aseguradora oriente su negocio hacia la rentabilidad sin contar con nadie más, según dicen “ …no es aceptable que se haga con semejante brutalidad y menosprecio…”.
Creo que a esta altura de partido tratar de decir y convencer a una gran empresa como debe actuar es sencillamente inútil. Supongo que los franceses también lo saben y se revelan hasta el boicot como medida de presión.
De seguir adelante y popularizarse dañará la imagen tanto de la aseguradora como de los profesionales que la representan. Así que esperemos lleguen a un acuerdo.
Pero trayendo la experiencia a nuestro país, me hace recordar como un colega agente de me decía hace unos meses “… y desde la compañía XXXX XXX me quieren hacer creer que soy el único que no crece, el único que está descontento, el único que…“. Pues bueno, parece que la cosa no es sólo de un agente, que además es general en todas las compañías, e, incluso, internacional…
Dice Biurrun: “los acontecimientos del mercado asegurador de Francia marcan camino de aprendizaje para el español. ” . Y dice el refranero patrio: Cuando las barbas de tu vecino veas cortar…
Escrito por Angel del Amo el 22 septiembre, 2010
La semana pasada Expansión publicó un reportaje sobre las cuotas de mercado que tienen las aseguradoras de automóvil tras estos meses de crisis.
En general las compañías de atención directa han ganado desde el 2007 hasta el primer trimestre de 2010 un 1% de cuota de mercado… No se si es lo que esperaban pero un crecimiento de 0,5% anual de media no es demasiado, pero claro que si comparamos con los crecimientos de las compañías tradicionales… todo un éxito.
Para que nos quede claro este 10% de cuota corresponde a las aseguradoras (ordenadas por volumen): Linea Directa, Direct Seguros, Génesis, Fénix Directo, Clickseguros, Zurich Connect y Balumba, hasta hace un mes también estaba Ineas, pero ya paso a mejor vida.
La verdad es que leyendo por ahí, o viendo la tele, parece que fuera más, pero no, sólo un 10%. La inmensa mayoría sigue confiando sus seguros de automóvil en compañías tradicionales donde te puede atender un profesional cara a cara.
Empieza a notarse que quién acude a este tipo de aseguradoras es quién necesita ahorrarse 30€ y regatea hasta la extenuación cada año.
¿Este tipo de clientes son rentables a la larga teniendo en cuenta que no permanecerán mucho tiempo, porque siempre habrá una oferta más barata? ¿Esta necesidad de bajar el precio continuamente para retener clientela, redundará en el servicio?
Por otro lado, hoy ya es obvio que el servicio que ofrece una aseguradora directamente, sólo con su versión de las cosas, y por teléfono, es peor que el que ofrece un profesional independiente al que puedes tener a mano y te ayuda a ti.
La crisis hace que la clase media tienda a desaparecer, y esto se puede ver reflejado en los seguros: si mezclamos que el servicio es peor, y se ofrece a conductores con menos recursos… pronto habrá marcadas diferencias sociales, donde quién pueda permitírselo tendrá una buena póliza con un buen asesoramiento; y quien no pueda, una aseguradora telefónica y resignación.
Articulo de expansión leído aquí.
VIA: Expansión
Escrito por Angel del Amo el 21 septiembre, 2010
Hace unos días tuve conocimiento de un caso curioso con un seguro de hogar.
Una pareja se compra un piso, firma una hipoteca, el banco te coloca sí o sí un seguro. Hasta aquí lo que está aceptado como normal. Es un seguro, es obligatorio… y se supone que saben lo que hacen.
Ocurre que la feliz pareja deja de serlo. Uno de ellos abandona el lecho conyugal, se va a vivir a otro sitio. Pero aquel seguro que firmaron sigue a nombre el.
Comienza el lío: en lo que en su momento fue un nidito de amor entran unos cacos y se llevan unas joyas de ella. Terrible pero para eso está el seguro. Ella llama a la aseguradora, acude, tasan, incluso hacen la transferencia, pero aquí está el problema, la cuenta que tiene la aseguradora resulta ser la del exresidente en la vivienda, que por supuesto ya no tienen ni joyas ni otros enseres en su exhogar…
Ni que decir tiene que la persona que ha recibido la transferencia no tiene intención ninguna de devolver el dinero y la aseguradora dice que ya ha pagado… La dueña de las joyas está sin ellas y sin dinero para reponerlas.
Para que este caso ocurra tienen que concurrir muchos pequeños desastres:
*Que la aseguradora no se entere del cambio de situación en la vivienda, donde el tomador ya no reside, ni tiene pertenencias.
*Que la aseguradora se equivoque pagando unas joyas a quien no es su dueño, habiéndolas tasado antes a quien, probablemente, no tenía derecho sobre la póliza.
*Que el mediador de seguros sea muy malo y no se preocupe de los siniestros de sus clientes, o que sea muy inocente y confíe en que la aseguradora lo hace todo bien.
*Un profundo desconocimiento de lo que son los seguros por parte de los usuarios.
¿Creéis que la persona que hizo la póliza no sabía del cambio de situación de la pareja? Cuando uno se separa va al banco y anula pagos, cambia cuentas, etc… pero al superbancario no se le ocurrió que el seguro también hay que adaptarlo a la nueva situación.
La culpa reside en los propios usuarios de la póliza porque son los encargados de comunicar a la aseguradora el cambio, pero eso nadie lo conoce, la ignorancia sobre temas de seguros es supina…
Conclusión: un simple siniestro se complica porque la persona encargada de hacer la póliza, las modificaciones y asistir en los siniestros no ha caído en unos detalles; detalles que son los que imprimen calidad en el servicio.