Buscar:

Archivo del mes: noviembre, 2009

Ofertas de empleos.


José, un lector del blog,  me traslada una queja. José es una de esas personas que en su día buscaron redondear su salario con una actividad secundaria, algo que poder compaginar con su profesión.

El sector seguros es muy socorrido para esas cosas, a veces los comerciales creen que pueden aprovechar sus clientes para distribuir seguros. Si lo hacen los bancos con el mismo desparpajo y conocimiento lo puede hacer un distribuidor de alimentación, o un vendedor ambulante.

El caso es que nuestro amigo José vio una oferta interesante:

- Fijo más comisiones
- Contrato estable
- Puedes alcanzar los 3.000 euros mensuales.
- Con opciones para crearte tu cartera.

-Estudios: no necesarios.

-Experiencia: no requerida.


Le llenaron la cabeza de números, y ya se veía ganando los 3.000€ al mes prometidos con facilidad. Empieza con ganas y hace varias pólizas entre sus familiares y clientes habituales.

Pero aquellos ingresos espectaculares no llegan a final de mes. José ya se da cuenta que no es tan fácil. Conoce la frase “las normas de suscripción no lo permiten”. Y además descubre que su “contrato estable” se quedó en un contrato mercantil, que ciertamente puede ser muy estable

José tras un mes de animoso trabajo llega a cobrar un 10% de lo “prometido”, y probablemente acabará abandonando, porque la aseguradora sólo le explico para captarle la parte bonita.

¿Pero qué gana la aseguradora contando las cosas a medias?

Pues la aseguradora invirtió en un anuncio buscando candidatos, perdió un poco de su tiempo enseñando cuatro cosas a José para enviarlo a la calle con rapidez, y a cambio ha ganado seis o siete pólizas nuevas de los familiares y amigos de José. Seis o siete pólizas de José, más seis o siete de Antonio, más las de Ana, las de Pedro, las de Beatriz… Gran negocio para la compañía.

A veces toca la lotería y una de estas incorporaciones mensuales resulta que tiene los valores necesarios para triunfar vendiendo seguros. Entonces es cuando la aseguradora, siguiendo la teoría de Adams (con s, no del economista)  el principio de  Dilbert, le hace jefe de equipo y deja de vender para dedicarse como jefe de equipo a liderar sin ninguna experiencia anterior…

C’est la vie.

Axa: 500.000€ por el siniestro del Alakrana.


Primeras valoraciones de daños en el barco secuestrado. Un comisario de averías viajó hasta Seychelles para tasar los daños, y parece ser que la cifra rondará el medio millón.

Hablamos del seguro de cascos exclusivamente, que cubren la perdida , abandonos, averías, responsabilidad civil, etc… El Alakrana tiene abierta la póliza con Axa en coaseguro con Estrella y Allianz.

La proliferación de secuestros va a afectar también al seguro de cascos y ya se habla de replantear las tarifas. Probablemente no sea tan necesario tocar las primas, como ser más estricto en la política de contratación de las aseguradoras.

VIA| ABC

Las aseguradoras quieren subir el ratio pólizas por cliente.


Según la consultora Cognodata, la intención de las aseguradoras para este 2010 es duplicar el número de pólizas por cliente.

La idea es pasar de un ratio de 1,5  a 3 pólizas por cliente. Eso supone que el ciudadano medio que tiene su póliza seguro de su automóvil, su seguro de hogar y el de vida secuestrado en el banco… y poco más, tendría que unificarlo en una sola aseguradora.

Si tenemos en cuenta que el seguro del coche el particular lo tiene donde cree que paga menos y no aguanta en una misma compañía más de tres años, el de hogar vinculado a la hipoteca en una aseguradora afín al banco, y el de vida en otra compañía distinta que por intereses del banco  muchas veces ni coincide con la de hogar; tendremos a tres entidades diferentes tirando del particular para llevarse las pólizas.

Si esto es cierto es de prever que los sistemas CRM echen humo, que aumente la competencia, y por lo tanto que bajen los precios. ¿Más aún?

De todas formas; 3 pólizas por cliente de media… en España; en 2010… con más de un 15% de paro; ¿Quién habrá sido el iluminado?

Yo ya apuesto a que esto es el bluf del 2010.

VIA| Europa Press

Palabras.


“If I could find words
(To tell you i’m sorry)
Make you understand
I mean just what i say”

The Christians

Hace un mes que hay cierto interés para que las palabras tomen el valor que tienen en el sector de manera oficial, ya os conté las acciones que llevan a  cabo ciertos colectivos para que se incluya de manera más correcta la denominación de “mediador”, en el diccionario de la RAE.

Y el lunes leía como le reprochaban a Amando de Miguel, que escribe con asiduidad sobre palabras en Libertad Digital, un comentario que había hecho sobre el “seguro de vida“. En su artículo hablaba de la denominación de este tipo de seguros como una antífrasis (una figura retórica que consiste en dar un nombre a algo que tiene las cualidades contrarias).

Defendía que los seguros de vida bien podían haberse llamado “seguro de muerte”. Y en el artículo del lunes se excusaba explicando :

“seguro de vida” que tiene dos acepciones: (1) “Seguro de vida para caso de supervivencia”. Es una especie de pensión a partir de la edad que se estima en el contrato. (2) “Seguro de vida para caso de fallecimiento”: se paga el capital asegurado a los herederos del asegurado. Reconozco la simplificación en la que yo caí por ignorancia.

Claro que hay seguros de vida para cobrar en vida, que no es necesario morirse para cobrar una póliza en la que se capitaliza un capital. Pero seamos más sencillos: ¿Cómo sería posible distribuir un producto con ese nombre? ¿Alguien compraría un “seguro de muerte“?




Seguros y redes sociales.


Las redes sociales, Facebook, Hi5, Linkedin, Tuenti… están extendiéndose rápidamente; se usan cada vez más y de múltiples formas.

No se donde he leído que en España hay más de 17 millones de perfiles en redes sociales.

Cada vez es más habitual ver empresas que tienen su perfil como medio de comunicación con sus empleados y clientes.

south parkLa lucha contra el fraude a las aseguradoras también evoluciona y se adapta a estas nuevas realidades: Una mujer canadiense estaba de baja por depresión, cobrando su salario a través de una aseguradora Manulife Insurance, hasta que se percataron que tenía colgadas en Facebook una serie de fotografías en las que no aparentaba pasar por una depresión.

La aseguradora dejó de pagar la indemnización que le correspondía a la enferma, porque les parecía que las fotos en la playa no son de compatibles con la enfermedad…Acto seguido, por supuesto que la canadiense ha demandado a la aseguradora, y veremos donde acaba la cosa…

VIA: Iuriscivilis.com

Más Enlaces

Este blog funciona gracias a WordPress | Un blog de Seguros Red | Condiciones de uso de los contenidos | Responsabilidad

Analizamos Seguros y Aseguradoras | Publicaciones especializadas en Seguros